La complejidad de la mente humana

La complejidad de la mente humana
La constatación del gran número de propuestas que en el panorama de la filosofía de la mente se postulan como intentos de dar una explicación ontológica de la mente humana, es prueba suficiente para afirmar que estamos muy lejos de una definición satisfactoria de la conciencia, y por extensión, de la actividad y estados mentales.
   La extraordinaria complejidad de la estructura cerebral humana nos sitúa ante una perspectiva de derrota epistemológica, en la que no se vislumbra un horizonte cercano en el que podamos llegar a desentrañar todos los retos que a día de hoy se plantean las disciplinas neurocientíficas. El físico y biólogo molecular británico Francis Crick, codescubridor de la estructura molecular del ADN, elaboró una clasificación de los problemas científicos, dividiéndolos en tres categorías: 1) los que están en vías de solución; 2) aquellos que nos son desconocidos pero disponemos de planes y estrategias de investigación para afrontar su resolución; y 3) esos otros que no sólo nos son desconocidos, sino que además carecemos de un programa de investigación para enfrentarnos a ellos. En esta última clase de problemas quedaría englobado el conocimiento de la mente humana. El paleontólogo español Juan Luis Arsuaga compara este problema con la metáfora de una fortaleza con muros muy altos y sin resquicios, que en cierto modo nos recuerda la idea del tercer abismo de la complejidad que refería el filósofo y teólogo jesuita francés Teilhard de Chardin [1]. Un arduo campo de juego en el que la filosofía de la mente debe jugar un papel importante como guía de la investigación científica.
   La explicación de la mente y la conciencia humanas se encuentra en las fronteras de nuestro conocimiento, y si queremos profundizar en su comprensión debemos abordar su estudio de una forma multidisciplinar, con aportaciones de la física, química, matemática, filosofía, biología, psicología, etc.
   Tras la superación de la concepción dualista mente-cuerpo, nos encontramos actualmente con numerosas propuestas en filosofía de la mente que pretenden ofrecer una explicación a los fenómenos mentales: el monismo reduccionista, el conductismo, el eliminativismo, el fisicalismo no reduccionista, el funcionalismo computacional, la teoría de la identidad psicofísica, el epifenomenalismo,… Es evidente que el problema de la relación mente-cuerpo está muy lejos de quedar zanjado.
   La dificultad de las preguntas que plantean las relaciones psico-orgánicas queda de manifiesto en el catálogo que de ellas propone el filósofo de la ciencia argentino Mario Bunge:

¿Son la mente y el cerebro dos entidades independientes? Si lo son, ¿cómo se mantienen unidas y juntas en el mismo organismo vivo? ¿cómo establecieron contacto al principio, cómo se separan al final y qué ocurre después de la descomposición del cerebro? ¿cómo se las arreglan las dos entidades para funcionar sincrónicamente? ¿qué significa decir que los estados mentales tienen correlatos neurales? ¿interactúan esas entidades? Y si lo hacen, ¿cómo lo hacen? ¿cuál es la que domina? Si, por el contrario, la mente y el cerebro no son entidades independientes, ¿es, entonces, la mente corpórea? ¿o es que ocurre lo contrario, es decir, es el cerebro una forma de la mente? ¿o es cada una manifestación de una substancia simple inaccesible y subyacente (y, por tanto, neutral)? En cualquier caso, ¿qué es la mente? ¿una cosa, una colección de estados, un conjunto de procesos en una cosa, o absolutamente nada? Y, sea lo que sea, ¿es sólo física, o es algo más? [2]

   La teoría del emergentismo mantiene que los fenómenos que surgen de los sistemas complejos presentan propiedades a nivel global que son imposibles de explicar a partir del estudio de los elementos que lo conforman, entendiendo el mundo como un sistema jerárquico dispuesto en distintos niveles de organización.
   Dentro del ámbito de la filosofía de la mente, y desde un punto de vista materialista, la hipótesis emergentista de la mente ha entrado con mucha fuerza en este panorama, favorecida por su coherencia y similitud con numerosos fenómenos observados en la naturaleza, y por haber encontrado fundamentación epistemológica en disciplinas científicas de vanguardia como la teoría del caos, los estudios sobre sistemas complejos, la geometría de fractales, el conexionismo, la teoría del orden implicado o la termodinámica del no equilibrio. Como doctrina fisicalista no reduccionista, la propuesta del emergentismo se presenta como un paradigma superador del dualismo propugnado por la metafísica tradicional, y como la hipótesis más plausible para explicar el origen de la mente humana.

 

Referencias
[1] Chardin, P.T. de (1967). El grupo zoológico humano. Madrid: Taurus.
[2] Bunge, M. (1985). El problema mente-cerebro. Un enfoque psicobiológico. Madrid: Tecnos, p.19.

 

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7 comentarios en “La complejidad de la mente humana

  1. hay quienes dicen que el cerebro es solo una antena receptora y que en vez de captar ondas capta la inteligencia , la cual se encuentra en todo el universo y que a medida que aumenta su complejidad el cerebro , capta mayor parte de ese espectro inteligente .

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  2. El litio y los neurotransmisores y sus receptores , más las hormonas y un conjunto de otras moléculas que determinan el comportamiento, el elemento eléctrico fundamental y la estructura cerebral separada en módulos que se acoplan perfectamente, Agreguemos el conjunto de receptores externos ( los sentidos ) que sin los cuales el cerebro y por consiguiente la mente no habrían existido ; nos da una idea de la importancia de esta plataforma física que es determinante en el surgimiento de lo que llamamos mente .

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  3. aunque escapa al tema específico aquí tratado quiero hacer un alcance personal y más bien global : creo que la vida y la inteligencia (inteligencia de múltiples formas) está potencialmente en todo el cosmos , es algo así como un Adn cósmico que todo lo permea . entonces donde haya condiciones favorables (algo muy difícil en este universo) átomos y moléculas naturalmente comenzarán la danza de enrollarse en cadenas cada vez más complejas hasta dar con la forma y estructura que el medio les permita y a medida que ello sucede van apareciendo fenómenos como la selección natural y un largo etc que ayudados por la evolución y el azar nos trae hasta aquí . no me cabe duda que atisbos de vida han existido en múltiples lugares del universo , las moléculas de aminoácidos encontradas fuera de la tierra lo demuestran . el tema es que las condiciones para que no se desarrolle la vida son enormes .

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  4. La selección natural se puede considerar una demostración del emergentismo ya que antes de la vida no existía ; No así la evolución que desde el big bang comenzó a operar en el universo . Que piensas acerca de esto?

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    1. La evolución como concepto no está al mismo nivel que el de selección natural. El concepto de evolución es más amplio, ya que la selección natural no es más que uno de los mecanismos que da lugar a la evolución.
      En cuanto a la relación que comentas señalando la selección natural como un fenómeno emergente de la vida, no lo veo tan claro. Efectivamente no existía como tal antes de la aparición de los seres vivos, porque hasta donde sabemos, los procesos selectivos por adaptación son propios de los organismos vivos, pero el hecho de que la aparición de un fenómeno sea causa de uno anterior, no siempre implica que se haya debido a un proceso emergente.
      Lloyd Morgan, en su obra Emergent Evolution establece tres elementos comunes a todas las propuestas emergentistas: la impredecibilidad, la irreductibilidad y la novedad, concibiendo la emergencia como creación de nuevas propiedades. Habría que plantearse si la selección natural cumple estos requisitos. Por su parte, Mario Bunge defiende que las propiedades emergentes de un sistema son las que posee el sistema como totalidad.
      Los fenómenos emergentes por tanto constituyen propiedades de un sistema complejo. La selección natural no la veo como una propiedad del conjunto de los organismos vivos, sino más bien como un mecanismo asociado a la existencia de estos organismos.

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  5. “es el cerebro una forma de la mente?” . exacto , Eso me suena a lo que sostengo ; una inteligencia cósmica de múltiples cualidades que inerva todo el universo y que aquí en la tierra se manifiesta como el cerebro- mente . Pienso en el número áureo , la secuencia de fibonacci y tantas constantes matemáticas junto con las interacciones fundamentales y creo que una inteligencia subyace a todo esto .

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